🦋 Experta en duelo por la pérdida de un hijo· Autora de «El reencuentro será maravilloso»· Docente en la UdG· Conferenciante 🦋 Experta en duelo por la pérdida de un hijo· Autora de «El reencuentro será maravilloso»· Docente en la UdG· Conferenciante

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Programa estrella

Caminando Juntas

No tienes que atravesar el proceso sola. Recupera la calma, la conexión con tu hijo y descubre cuál es su legado.

Nuevas convocatorias · Noviembre

Próximos grupos que empiezan

Ahora en noviembre abro dos grupos nuevos. Elige el horario que mejor te encaje y reserva tu plaza.

Grupo de mañana

Miércoles

10:00 – 11:30

Desde el 18 de noviembre

Grupo de tarde

Lunes

18:00 – 19:30

Desde el 23 de noviembre

Te lo cuento yo misma

Conoce el programa en 1 minuto

¿Te identificas?

Creado para ti

¿Estás sumida en un proceso de duelo que no sabes gestionar? ¿Sientes vacío y desamparo? ¿Sientes que nadie te entiende y la vida se ha convertido en un sinsentido? ¿Hace tiempo de tu pérdida y sigues sin poder dejar de sufrir?

Se acabó sentirte como una extraterrestre porque nadie te comprende. En Caminando Juntas formarás parte de un grupo que yo lidero, con mamis que viven una situación como la tuya. Con mi método, las 22 claves para vivir tu duelo, te doy las herramientas que a mí me ayudaron a dejar de sufrir y a vivir conectada a mi hijo.

  • Un espacio seguro donde por fin te sientes entendida
  • Acompañamiento profundo, a tu ritmo, durante todo el proceso
  • Las 22 claves que a mí me devolvieron a la vida

Únete a la lista de espera

Abrimos grupos por convocatorias. Sin compromiso: te escribo cuando abra el próximo.

El grupo

Una mini familia que se sostiene

El grupo de mamis de Caminando Juntas

Testimonios reales

Lo que cuentan las mamis de Caminando Juntas

Palabras de mamás del programa Caminando Juntas.

El programa «Caminando Juntas» fue para mí una tabla de salvación en medio de un océano oscuro y vacío en el que caí tras la muerte de mi hija Emma. En ese instante en el que mi vida se rompió, me sentí sola y sin sentido para seguir adelante. Entonces apareció una publicación de Mónica, y mi corazón me pidió acudir a su llamada. Ella es luz en un camino oscuro, amor en un momento en que la palabra pierde su significado y soporte cuando nada parece sostenerte. En el grupo aprendes a caminar de nuevo, a amar con más intensidad, a sentir y a vivir lo que sientes. Siempre recomiendo este programa, sin dudar, como una terapia imprescindible para un duelo tan desgarrador como la pérdida de un hij@. Es difícil encontrar una terapia que te acompañe desde la experiencia y el amor como lo hace Mónica. Ella tiene un don único y una capacidad infinita para guiarte con su empatía y su amor.

Laura · Mamá de Emma

Llevaba más de 20 meses con psicólogos, psiquiatras y asociaciones de padres en duelo pero, aunque todos intentan aportar algo y lo hacen de buena fe, es imposible que te ayuden como Mónica. Mónica, aparte de estar formada, es mamá que también ha padecido la pérdida de su hijo, que ha pasado mucho para llegar dónde está, y eso se nota y mucho. Ella no tiene horas, a cualquier hora te pregunta, te acompaña o simplemente te ESCUCHA. Sí, escucha en silencio y eso es lo más grande que puedes hacer por una persona como yo. Estoy en un grupo de mamis en el que me apunté. Nos sentimos acogidas, compartimos vivencias, nuestros estados diarios y, guiadas por Mónica, nos ayudamos mutuamente y gracias a ella hemos creado otra mini familia. Aunque estés rodeada de tu familia y amigos, es muy importante este tipo de ayuda que aporta Mónica, porque puedes expresarte sin importar el qué dirán o qué pensarán.

Lola · Mamá de Pepe

Este programa fue para mí un faro en medio de la tormenta. Cuando contacté con Mónica, estaba muy perdida, ahogada en el dolor inmenso por la muerte de Paloma. Al empezar el programa, conocí a otras mamás que atraviesan lo mismo que yo, y empecé a sentirme menos sola. Formamos un grupo maravilloso que hoy considero familia. Mónica nos guió con sus palabras llenas de empatía y con las tareas asignadas, ayudándonos a encontrar un poco de calma y a aprender tanto, tanto. Hoy, me siento más liviana y puedo percibir a mi hija desde el amor infinito que nos une. Agradezco al Universo haber puesto a Mónica en mi camino. Te agradezco profundamente por todo lo que me has ayudado y por el amor inmenso que pones en cada cosa que haces.

Luciana · Mamá de Paloma

Caminando Juntas ha sido para mí un punto clave en mi proceso de duelo; ha marcado un antes y un después. Comencé completamente perdida, sumergida en la tristeza, sintiendo que mi vida había dejado de ser vida, como si hubiera muerto junto a mi hijo. Todo era oscuridad… o al menos eso creía. Con el paso de las semanas, comencé a ver pequeños rayos de luz. Cada tarea semanal, el acompañamiento de Mónica, y el calor del grupo de mamás me ayudaron a reconstruir y cuidar cada parte rota de mí. Descubrí partes de mí misma que ni siquiera sabía que existían. Hoy, gracias al programa, puedo decir que estoy cada vez más cerca de sentir paz, aunque sé que queda un largo camino por recorrer. Ahora sé que la relación con mi hijo no terminó el día que murió, porque él vive en mí. De estos meses me llevo un aprendizaje inmenso, y todo gracias a ti, Mónica. Eres luz. Sin ti, nada habría sido igual. Gracias, Mónica. Gracias, Jaume. Ahora sé que el reencuentro será maravilloso.

Cris · Mamá de Ángel

Siempre digo lo mismo, pero es verdad… Cuando mi hijo murió, quedé completamente devastada. No sabía qué hacer con mi vida ni cómo continuar. Estaba perdida, sumida en el dolor más horrible que jamás habría imaginado que podría existir. Me convertí en buscadora, tratando de encontrar respuestas y paz en medio de la tormenta. Hubo momentos en los que pensé que estaba perdiendo la cordura, hasta que un día encontré a Mónica. Escuché cómo hablaba de la muerte de su hijo y sentí la necesidad de contactar con ella. Quería sentirme algún día como ella: con esa paz, esa capacidad para seguir adelante con la vida. Mónica trajo luz a mi existencia cuando todo lo que me rodeaba era oscuridad.

Emi · Mamá de Fran

Caminando Juntas ha sido y sigue siendo un refugio, un verdadero hogar emocional. Un lugar donde he conocido mujeres maravillosas con las que he reído, llorado, desmontado y compartido los sentimientos más profundos de mi alma. Juntas hemos formado un vínculo que me ha permitido mostrarme vulnerable, reconstruirme y salir de cada sesión sintiendo fuerza, alivio y paz. Me ha ayudado a reconocerme y a darme prioridad. Es un espacio de conexión, tanto conmigo misma como con mi duelo. Un lugar para explorar la tristeza más profunda y descubrir que incluso en la oscuridad hay amor y luz. Caminando Juntas es Mónica: agradezco su amor, su escucha, su respeto y su empatía. Valoro profundamente el cuidado y la dedicación que ofrece a cada persona que forma parte del grupo. Sus palabras y sus silencios siempre llegan cuando más los necesitamos. Hay un antes y un después de Caminando Juntas, y lo recomiendo al 100%.

Sandra · Mamá de Alguer

«Nadie mejor para acompañar en el dolor que alguien que ha vivido la experiencia. Si yo lo conseguí, tú también lo harás.»

Mónica Lidón